Mientras estuvimos en San Rafael, entre todos los consejos de lugares para visitar y recorrer, nos mencionaron el Bosque aereo Euca. Rápidamente buscamos información en internet y con solo ver las primeras fotos nos bastó para querer estar ahí.

El Bosque aereo Euca es una forma de hacer turismo aventura llevándote de copa en copa entre los eucaliptus del Valle Grande con el Río Atuel acompañando debajo y las montañas de fondo.

Apenas entramos al parque nuestros ojos no paraban de relojear cada juego. Es que no es lo mismo lo que se ve en fotos que estar ahí y apreciar la verdadera altura que hay entre el piso y los juegos.

Para los que ya están pensando en el riesgo y lo peligroso que esto puede ser, les contamos que Euca es el primer Bosque aereo certificado según normas europeas y trabaja con elementos de seguridad de marcas líderes como Mammut y Petzl.

El equipamiento que te proveen consta de un casco, dos mosquetones, un arnés y sogas. Lo importante es que hay dos tipos de arneses, para chicos y para grandes.

Para poder disfrutar de esta atracción, debes tener una edad mínima de 8 años y estar acompañado de un mayor en todo el recorrido. Esta condición es hasta los 12 años. Hay un mini recorrido para los más chicos también. Y si crees que no estás preparado para subirte a esta aventura, podes acompañar y recorrer el parque por los senderos donde además encontraras carteles de información sobre la fauna y flora de la zona de Valle Grande.

Sandrine, la gerente del Bosque aereo Euca, nos recibió muy amablemente y nos presentó a los guías del parque con quienes estuvimos charlando mientras que Ale ya se hacía compinche con un par para juntarse y burlarse de mí, como si predijeran el futuro.

Luego de escuchar la charla de seguridad, cada uno de los participantes debe pasar por una demostración y una prueba sobre la forma de estar asegurado en todo momento en los juegos.

Cada persona tiene puesto un arnés del cual salen dos sogas que al final tienen un mosquetón cada una. Dentro del juego uno siempre debe estar sujetado al cable de seguridad. De hecho, cuando vos sacas un mosquetón para avanzar, hasta que no enganchas el primer mosquetón al otro juego no te va a permitir desenganchar el segundo mosquetón. De esta forma, nunca  quedas sin protección. En los únicos lugares donde existe la posibilidad de desenganchar los dos mosquetones es cuando el juego ya finalizo estando en el suelo. También te explican como tirarte en las tirolesas, no solo la posición, sino que hay un tercer elemento de seguridad que es la polea.

El Parque Euca consta de 46 juegos en altura divididos en 4 niveles. El primer nivel, llamado Aire, tiene 10 actividades que se encuentran entre los 2 y 3,5 metros de altura.

El primer juego es como el filtro. Uno debe caminar por un cable de acero, agarrándose de unas barandas hechas con el mismo material.

No lo voy a negar, estaba re contenta por subirme pero cuando debía empezar a caminar por ese cable mirando al suelo empecé a sentir un miedo que no se dan una idea. ¡Y eso que estaba a dos metros de altura!

Con las medidas de seguridad que tiene el parque, si te resbalas y te caes, quedas atado del arnés pero hasta que no te hace ese click la cabeza, sentís una adrenalina que te quema desde el cuero cabelludo hasta la punta de los pies.

Yo nunca hice el click pero, de todas formas, eso no me impidió hacer todo el nivel, divertirme en la tirolesa y en varios juegos. Admito que en muchos estuve varios minutos dudando pero una vez que los pasaba, me sentía con más fuerzas y ganas de seguir hasta el siguiente juego que me ponía en jaque.

La parte que más me gustó fue el de las tirolesas. Todo el esfuerzo y el sudor eran para dejarme llevar. La primera fui con miedo, estaba ahí, con los pies en el aire y solo tenía que impulsarme hacia adelante. Cuando logré hacerlo, grité mitad desahogándome, mitad disfrutando.

Cuando terminé el nivel uno fui derechito a subirte al nivel número dos.

El segundo nivel, llamado Tierra, tiene 11 actividades y está entre 3 y 7 metros de altura. Los juegos están planteados de una forma que crees que van a ser fáciles porque los primeros desafíos no tienen tanta dificultad pero cuando ya estas a mitad de juego, salvo que sea por un tema de salud, te alientan a que sigas.

Cuando terminé de hacer el nivel dos, le dije a Ale que no iba a hacer el nivel tres ni el cuarto. Estuvo un tiempo animándome pero yo ya me había divertido hasta ahí y estaba contenta conmigo misma. Que en todo caso, el comience a subirse y de última los hacía después que él.

Ale no hizo el nivel uno, sino que directamente comenzó con el segundo. Desde abajo lo veía superar uno a uno los juegos sin inmutarse. Por un momento me daba como envidia y decía en mi interior “qué valiente”, hasta que recordé que valiente no es el que no tiene miedo sino el que lo enfrenta.

El nivel tres, Agua, consta de 13 actividades entre los 3 y 7 metros de altura.

A medida que Ale fue pasando los juegos más me convencía de que mi límite fue el nivel dos. Al mismo tiempo, íbamos diciendo “si esto es el nivel tres, que será del nivel cuatro”. Ale no se iba a ir sin pasarlo, cueste lo que cueste.

Y llegó al cuarto y último nivel, Fuego, con 12 actividades entre los 3 y 11 metros de altura. Este sí que te debe hacer recorrer adrenalina pura por todas las células. Comenzando por la escalera inicial hasta la parte del nivel que lo desgastó físicamente a Ale que fueron las argollas flotantes. En el vídeo parece como que lo pasó rápido, pero estuvo más de 5 minutos para finalizarlo. Lo mismo con el de las cuerdas flotantes.

Pasamos una mañana espectacular. Los dos quedamos maravillados con el Bosque aereo Euca. Creo que si fuera otra vez, me animaría a hacer los dos primeros niveles más tranquila sabiendo que no hay posibilidad de caer y lastimarme. Y hasta capaz me animaría al tercer nivel.  De todas formas, la diversión está asegurada hagas uno, dos, tres o los cuatro niveles.

Por algo todas las personas con las que nos cruzamos en San Rafael nos recomendaron pasar un día en el Parque Euca. Es un espacio único para divertirse de forma segura en familia al mismo tiempo que se interactúa, de una forma diferente, con la increíble naturaleza del Valle Grande.

 

¡Gracias al Bosque Aéreo Euca por invitarnos a pasar un día espectacular!

 

Datos para ir al Bosque aereo Euca

  • El parque Euca queda en la entrada del Valle Grande, en el kilómetro 17,7 de la Ruta provincial 173.
  • El precio de la entrada es de $230 para adultos y $210 para niños (de 8 a 12 años). Hay descuentos por grupo familiar a partir de 4, por un grupo de más 10 y por ser de San Rafael (datos de diciembre 2014).
  • Los horarios en temporada alta (enero, febrero y vacaciones de invierno): todos los días a partir de las 10hs. Última entrada dos horas antes del anochecer.
  • Los horarios en temporada baja (resto del año): jueves y viernes a partir de las 14hs. Sábados, domingos y feriados a partir de las 10hs. Última entrada dos horas antes del anochecer.
  • Podes conocer más del Bosque aereo Euca en su página web:  www.bosqueeuca.com
  • También buscarlos en Facebook: Parque Euca
  • O comunicarse por teléfono:  0260-15-4390192
  • ¡También hay un Bosque Aereo Euca en Tigre! (Provincia de Buenos Aires). Visita la página web: www.eucatigre.com

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