En esta guía para viajar con perros reunimos todas las respuestas a las preguntas que nos han hecho desde que salimos a viajar acompañados de Pioja y Pumba, las dos viajeras de cuatro patas.

Ya sea por mensajes en facebook o twitter, o cuando se acercan a hablarnos en la ruta, nos comentan las dudas sobre si es posible viajar con un amigo de cuatro patas.

¿Lo dejo a cuidado de un tercero? ¿Es muy difícil viajar con perros? ¿Cruzar las fronteras es complicado? ¿Qué papeles debo llevar?

Nosotros lo hemos afirmado en muchas oportunidades: Pioja y Pumba son parte de nuestra familia y nunca dudamos en hacer este proyecto junto a ellas.

Pioja y Pumba corriendo en la playa de Orense

Pioja y Pumba corriendo en la playa de Orense

Una vez que uno decide que formen parte de nuestra vida hay que tener bien en claro que son nuestra responsabilidad. Esto mismo se traslada cuando son parte de un viaje, sea largo o corto. Si, los amamos, les hacemos muchos mimos y nos enternecen sus actitudes, pero no dejan de ser una responsabilidad.

Con esto no queremos decir que no se pueda, al contrario, creemos que no es difícil pero la decisión está en cada uno.

No somos los dueños de la verdad y seguramente nos hemos equivocado en más de una oportunidad, pero estamos aprendiendo y no descartamos que a alguien le pueda servir esta información.

Nosotros tenemos la experiencia de viajar con Pioja y Pumba de las siguientes formas:

 

  • En motorhome

  • En bicicleta

  • A dedo (si, a dedo)

 

En los próximos párrafos y publicaciones relacionadas iremos contando cada una de las experiencias antes y durante el viaje, los cruces de fronteras, entre otras cuestiones, para que viajar con tu perro no sea un problema.

Si luego de leernos, te quedó alguna duda o pregunta o sugerencia, por favor, escribinos un comentario. Todo aquello que sume a que sean más los que se animen a viajar con sus amigos de cuatro patas es bienvenido.  🙂

 

Viajar con perros en motorhome

 

¿Cómo hicimos para que se acostumbren al motor home?

 

El primer día las subimos y las dejamos oler todo lo que quisieran. No estaba encendido el motor porque creímos que eso podía asustarlas. Habíamos puesto el platito de agua y la colchoneta de ellas en los lugares donde nosotros ya habíamos elegido. Pero no compramos cosas nuevas, para que sientan su olor.

En la segunda visita encendimos el motor. Pioja como si nada subió y se acostó en su nuevo lugar. Pumba no, demostró que no le gustaba el ruido y se alejaba pero la personalidad de ella ya es asustadiza (o lo era en ese entonces) y sabíamos que no debíamos hacerle muchos mimos ni darle comida como si fuera un premio que tenga miedo, sino que hagamos como si todo fuera normal. Ya nos pasa en las fiestas de fin de año que también sufre los ruidos de la pirotecnia.

Pioja en la laguna de San Miguel del Monte

Pioja en la laguna de San Miguel del Monte

Así las fuimos acostumbrando al ruido del motor unas semanas antes de dar el primer paso: hacer un viaje corto con ellas. El destino era cerca, tan solo 20 cuadras para llevar el motor home hasta nuestro departamento. Se portaron muy bien para ser la primera vez.

Es importante aclarar que ninguna de las dos sufría al viajar en un vehículo, ya que desde cachorras anduvieron en auto, algún que otro colectivo o tren e inclusive en moto. Así que esto fue un punto a favor: saber que no iban a tener mareos y/o vómitos.

Una vez que comenzamos a rodar por las rutas del mundo, fuimos poniendo en práctica lo que habíamos leído y consultado con varios veterinarios.

Por ejemplo, todos coinciden en que dejemos pasar entre 30 minutos a una hora después de que hayan comido para viajar. Pero eso no era problema, al no tener apuro mientras yo hacia el desayuno, Ale las sacaba a pasear, volvían y comíamos los cuatro. Y después, mientras preparábamos todo para salir se hacia una hora u hora y media: Ale controlaba el agua, el aceite, los neumáticos y yo las sacaba a pasear de nuevo.

Pumba en la laguna San Miguel del Monte

Pumba en la laguna San Miguel del Monte

En la ruta parábamos cada dos o tres horas. Si alguno de los dos tenía ganas de ir al baño, seguramente ellas también, así que nos hacíamos el tiempo para bajarlas, siempre atadas con correa por seguridad.

No importa que tu perro este acostumbrado a estar suelto, con correa es más seguro para todos: para ellos, para vos, para los que están transitando en la ruta.

Hay que estar atento para ir conociendo los horarios en los que hacen sus necesidades, así programar las paradas en la ruta y no esperar a que estén desesperadas por bajar porque de esa forma no disfrutarían el viaje, y esa no es la idea.

Lo mismo para tomar agua, sobre todo en los días que hace mucho calor. Si vos tenes sed, ellos también. La diferencia es que ellos no toman agua en movimiento como nosotros, así que cada vez que frenábamos les poníamos agua en su bebedero. Aprendimos a tener su agua en una botella para ir midiendo la cantidad que toman.

Y, si bien para muchos un perro es un perro y tienen razón, nosotros cada vez que nos teníamos que poner un abrigo por el frío, les poníamos una mantita. Pioja suele dormir todo el viaje, Pumba es más de ir viendo por la ventana. Al principio le dejábamos sacar la cabeza por la ventana como vemos que muchos perros hacen, hasta que nos comentaron que, por la forma de orejas que tienen, no es recomendable. Les puede entrar algo y producir una infección, así que solo le dejábamos sacar el hocico.

 

¿Qué les dan de comer? ¿Se consigue alimento balanceado?

 

Si tu perro come una sola marca de comida, te recomendamos probar antes si tolera otras (siempre consulta con un veterinario cuáles son las mejores opciones). En caso que no puedas cambiársela (por enfermedad por ejemplo) te aconsejamos que vayas comprando en las ciudades importantes porque en las localidades más chicas o en pueblos nos ha pasado que solo vendan pocas y de inferior calidad o que no vendan (son esos lugares donde los perros comen lo que sobra de la noche anterior). Lo mismo si debes comprar alguna medicación: Pioja toma una para la epilepsia que se da todos los días. Siempre tomamos la precaución de tener una caja extra para darle 15 días por delante, en caso que se precise solicitar alguna encomienda si no se consigue por la zona.

Pioja y Pumba conociendo el mar

Pioja y Pumba conociendo el mar

 

¿Cómo hicieron en los lugares donde no permiten ingresar mascotas?

 

Hay parques nacionales donde aceptan mascotas, siempre con correa, y hay otros que está prohibido el ingreso. Estos últimos se dividen entre los que son estrictos y los que se puede conversar.

¿Y qué es lo que se dialoga? Que uno es responsable y va a respetar al lugar controlando que las perras no hagan sus necesidades cerca de lagos, lagunas o ríos, levantando sus deposiciones y vigilando que no molesten a los animales del lugar. También pidiendo instrucciones para que la estadía sea agradable para todos.

Hay que entender que uno es la llave del que va a venir después de uno. Si nosotros nos portamos bien, seguramente el que venga luego podrá tener la misma excepción. Si no, pagaremos por el que se portó mal y nos quedará el sabor amargo de no poder visitar un lugar pero sabiendo que vamos donde seamos bien recibidos todos.

Así viajamos con Pioja y Pumba en el motorhome

Así viajamos con Pioja y Pumba en el motorhome

 

¿Qué trámites se deben hacer para cruzar las fronteras?

 

Hasta ahora nuestra experiencia es haber cruzado cuatro siete fronteras entre Argentina y Chile y, si bien el vecino país tiene la fama de ser muy estricto en los controles, nosotros no tuvimos inconvenientes. Sólo hay que estar atentos y les vamos a contar por qué.

El primer paso es ir a una veterinaria a solicitar el certificado de buena salud. Las condiciones para que te lo otorguen es que el perro tenga la vacuna contra la rabia con fecha de aplicación mayor a 30 días, que tome un antiparasitario oral y, a excepción de los cruces hacia Tierra del Fuego, tener colocada una pipeta para pulgas y garrapatas. Tanto el antiparasitario oral como la pipeta, los veterinarios piden dársela ellos mismos en el momento de confeccionar el certificado. Tengan esto en cuenta, ya que el antiparasitario no es recomendable darlo muy seguido. Todo consúltenlo con el profesional.

Si bien no te piden que tenga aplicada la vacuna séxtuple, es obligación que todos los años sean renovadas ambas.

Para que no se generen dudas respecto a la vigencia de la anti-rábica: si a tu perro le dieron la vacuna hoy, tienen que pasar 30 días hasta que pueda ingresar a Chile. Si hace más de un mes que la tiene, está bien.

También chequear la fecha de renovación de la vacuna. A nosotros nos pasó que el SENASA te autoriza con el mismo permiso volver a ingresar a Argentina dentro de los 30 días posteriores a emitido el mismo, pero como a Pumba le faltaban 20 días para que se venciera la vacuna, nos dieron la autorización por ese lapso de tiempo.

Cuando el veterinario elabore el certificado controla que tus datos sean correctos. Lo mismo vale para cuando vas al SENASA. Si llegas al paso fronterizo con datos incorrectos es muy probable que tengas problemas.

En el SENASA te van a pedir la libreta sanitaria y el certificado. Si todo está bien, se abona un monto mínimo (en el 2012 y 2013 fueron de $21,40 cada perro) y te otorgan el permiso.

El trámite es recomendable hacerlo en la localidad más próxima a la frontera, confirmando previamente que el organismo correspondiente se encuentre allí (hay localidades fronterizas pequeñas que no poseen oficinas del SENASA) y cerca de la fecha en el que se calcula pasar porque el certificado del veterinario tiene una validez de 10 días.

Importante: el permiso para volver a ingresar a Argentina de treinta días con el mismo certificado no significa que ese sea el tiempo que el perro puede estar en el país, sino que retornes a Argentina con el mismo papel. Nosotros en Tierra del Fuego estuvimos más de un mes, así que tuvimos que hacer un nuevo trámite para poder entrar a Chile y luego retornar a Argentina.

Pioja y Pumba bajando del Forastero en las Cuevas del Milodon

Pioja y Pumba bajando del Forastero en las Cuevas del Milodon

Los cruces de fronteras no nos parecieron complicados, ya es una rutina: ir a un veterinario y luego al SENASA (en el caso de Argentina) o al organismo correspondiente de cada país para solicitar el permiso. Estar atento que nuestros datos y los del perro estén bien escritos.

Y algo que también aprendimos, en el SENASA te dan el original y una copia. En el paso fronterizo te van a solicitar la copia al ingresar al otro país, pero nos ha pasado cuando fuimos a Tierra del Fuego, que al realizar la salida de Chile nos solicitaron el original, que necesitábamos para hacer el ingreso a Argentina. Por suerte, de precavidos, habíamos realizado dos copias más que nos salvaron. No está de más y si no las usas, las tiras. Pero no es conveniente que te quedes sin el original de todo el trámite (más si vas a querer usarlo dentro de los 30 días para volver a Argentina).

IMPORTANTE: Los 10 días corridos para cruzar la frontera se cuentan desde la fecha en que fue confeccionado el certificado de buena salud que emite el profesional veterinario.

¡Atención!

Para quienes estén pensando viajar a Uruguay con sus perros y vayan a entrar por el paso Salto (Puente Concordia – Salto), a partir del 1 de diciembre de 2016 se incorporó un nuevo requisito para poder hacer el trámite en el SENASA.   Todos los perros procedentes de la Argentina deberán portar un collar repelente contra el insecto transmisor de Leishmania a base de deltametrina o de imidacloprid / flumetrina, que se puede adquirir en las veterinarias.

Esto es porque en esa zona de Argentina se han detectado mosquitos que portan esta epidemia muy grave y letal para los perros.

Si están pensando en viajar a las provincias del noreste argentino, también ponganle un collar a su perro. Es mejor prevenir.

Para más información de precios y localidades donde poder hacer el trámite, ingresa en la página de SENASA.

Esperamos que te haya ayudado esta guía que iremos nutriendo con más experiencias que vivamos de aquí en adelante.

¿Te ayudó esta guía? ¿Hay algún tema que no hayamos tratado y que te interese que sumemos? Por favor, contanos qué te pareció en los comentarios y si crees que le va a ayudar a alguien, sentite libre de compartilo.