¿Qué hacemos cuando no viajamos? ¡Viajamos igual! ¿Cómo? Es que estamos todo el día hablando y contando lo que hemos vivido en los 9 meses que viajamos, en una especie de prueba piloto.

Lo nuestro fue un poco inconsciente, debemos reconocerlo. Ale nunca había manejado un auto, sólo moto y yo hacía 8 años que no manejaba de la última vez que había practicado para rendir, algo que finalmente no hice.

En febrero de 2012 nos subimos a un Fiat Uno durante 4 días y con una práctica de una hora por día, al quinto estábamos sacando la licencia de conducir. Sin ninguna experiencia más, a los 8 meses Ale estaba conduciendo el Forastero por la Autopista Ricchieri. Si, así como lo leen.

-¡Pero están muy locos!

Algo que escuchamos todo el tiempo, nos lo dicen con cara de sorpresa, con cara de enojo, con cara de no poder creerlo, con cara de angustia, y a nosotros nos divierte porque después de todo salió bien, como tenía que ser.

La mayoría nos decía que antes de emprender este viaje hiciéramos uno corto, como para probar el motor home y ver qué cosas precisábamos, qué llevar, qué no, ir acomodando todo de a poco.  Por una cosa u otra no pudimos hacerlo.

Tuvimos el Forastero estacionado en la puerta de la casa que alquilábamos el mes previo a salir y sólo dormíamos e íbamos acomodando ropa y algunos utensilios de cocina. El día que entregamos el departamento, tiramos todo dentro del motor home y nos fuimos a estacionar en la puerta de la casa de Carmen.

Ese domingo 30 de septiembre, tuvimos que repartirnos entre despedirnos de la familia y ordenar nuestra nueva casa: cajas de todos los tamaños y colores, llenas de todo tipo de cosas que se les puede ocurrir y todo el tiempo repetíamos:

“¿Y esto para que lo llevamos? – Dejalo, después vemos”.

La idea era salir el lunes después de hacer unos trámites, pero el clima no nos ayudó y nos convencieron que nos quedemos un día más, “Ufff bueno” afirmamos con una mezcla de angustia y ansiedad.

El martes 2 de octubre amaneció lloviznando y de a poco fue calmando, los pronósticos decían que para el mediodía ya iba a dejar de llover. “¿Qué hacemos?” Los dos queríamos salir pero nos daba temor que una tormenta nos sorprendiera en el medio de la ruta.

Y cuando hacíamos mentalmente una lista de pro y contras, nos llegó un mensaje de mi amiga Dana contando que según Juan, su pareja,  “La lluvia es signo de buen augurio”. Nos miramos y sin hablar decidimos qué teníamos que hacer.

Y así fue que a la una y media de la tarde se puso primera y salimos rumbo a nuestro primer destino, la laguna de San Miguel del Monte.

Vamos a ser sinceros, leímos un montón de blogs y libros sobre viajeros y todos tienen en común las coincidencias que suceden en el viaje donde aparece la persona indicada en el momento justo, pero Ale estaba un poco descreído. Yo siempre le dije que estaba segura que nos iba pasar lo mismo y él me pedía que por favor baje de la nube.

¿Nos pasaron cosas buenas como a los demás? Y si, nos pasaron, nos pasan y estamos seguros que nos van a seguir pasando. Esto demuestra, en parte, que lo que estamos haciendo está bien, que elegimos el camino correcto para vivir porque, como se lee en “El Alquimista” de Paulo Coelho, “Cuando una persona desea realmente algo, el universo entero conspira para que pueda realizar su sueño.”

Y eso estamos haciendo, viviendo nuestro sueño con otros tantos sueños más realizándose dentro de este.

¿Nos pasan cosas “malas”? También! Pero aprendimos que nada es malo, que siempre es por algo y por que conviene que así suceda. Obvio, somos personas aprendiendo y muchas veces nos caemos: yo soy de llorar y Ale es más de insultar, pero entendemos y nos damos cuenta que las cosas pasan porque tienen que pasar y siempre hay un mensaje o una elección que aprender, solo hay que tener los 5 sentidos alertas.

No nos podemos quejar, desde el primer día que somos protagonistas de esas coincidencias mágicas del viaje. ¿Se acuerdan lo que contamos en el primer post del viaje? ¿Y en el segundo

 

Y seguimos viajando porque no hay un día que no hablemos de las rutas que vamos a recorrer, de las ciudades que vamos a visitar, de las personas que vamos a conocer, de las historias que vamos a vivir.

 

¿Cuándo volvemos a salir? Como decimos siempre, si fuera por nosotros MAÑANA MISMO.

Así que, no te vayas muy lejos que en cualquier momento sorprendemos con nuestra nueva salida.

 

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