¿Qué más estuvimos haciendo?

¡Seguimos con las reformas en el motorhome!

 

Cuando conocimos a Adriana, Pepe y Pincen en Gobernador Gregores estuvimos en su motorhome, también Mercedes Benz 608 y nos encantó la distribución que tenía. De hecho, fue inspirador para lo que estamos haciendo ahora. La cama alta fue una de las cosas que sabíamos que queríamos cambiar. Hacerla a la altura de las ventanas para poder ver el paisaje acostado. ¿Qué más se puede pedir? ¡Una enorme baulera debajo!

Lequetan Mercedes

Lequetán Mercedes es el motorhome de Adriana y Pepe.

Y como nuestro presupuesto era limitado decidimos ponernos en papel de carpinteros y construirla nosotros mismos. ¿Qué importaba que nunca habíamos hecho una? ¡Todo se aprende!

Ale hizo un boceto de cómo la haríamos y qué materiales necesitaríamos. Fuimos a la maderera y nos preguntaron qué íbamos a hacer. La cara de asombro cuando les contamos y una linda charla siguió hablando de los pro y los contra de levantar la cama y cómo nos convenía hacerla y qué pegamento nos recomendaban. Ellos también empezaron a formar parte de este sueño.

Reformas al Forastero

Reformas al Forastero

Otro gran cambio fue el de las colchonetas por un buen colchón de goma espuma. Nuestras espaldas nos agradecieron. Desde que la terminamos, estamos todo el tiempo imaginandonos estar estacionados, como cuando estuvimos en Playa El Doradillo, o en costaneras como en Viedma, Rada Tilly, Los Antiguos y poder apreciar el paisaje desde la cama tomando mate.

Es muy gracioso y tierno ver cómo Pioja y Pumba se ponen a observar hacia afuera o sacan el hocico por la ventana. Ahora es normal descubrir que están con la cabeza debajo de las cortinas viendo hacia afuera. ¡Los paisajes que nos faltan por disfrutar!

[Tweet “Te van a decir que es imposible, que es difícil. No dejes que te convenzan, ¡Si se puede!”]

Como ya les contamos, empezamos a armar el Forastero a nuestro gusto. Una de las cosas que siempre decíamos era que no teníamos una ventana para ver hacia afuera cuando comíamos o hacíamos artesanías en la mesa. Y que el baño esta en el lugar ideal, porque de ese lado siempre se estaciona, para hacer el sector “comedor” o, como me gusta decir a mi “living-comedor”. Ale se enoja cada vez que le digo así.

Entonces teníamos que cambiar de lugar el baño. ¿Dónde lo ponemos? ¿Cómo lo hacemos? Y otra vez fuimos a la maderera. “¿Y ahora qué van a hacer?”, “La estructura del baño”.
“Pero chicos, ¿ustedes saben lo qué están haciendo?”
“No. Pero sabemos que lo podemos hacer.”

Y otra vez, gracias a que Ale es de esas personas que frente a los desafíos lo menos que hace es paralizarse, el baño empezó a tomar forma…

Reformas al Forastero

Ale trabajó durante todo el día, así que tenía bien merecido su momento de descanso.

Reformas al Forastero

Si, así es él. ¡Loco, divertido y con cada idea!

[Tweet “No digas no se, no puedo. Todo se aprende. Proponete no tener límites y soñá.”]

La ventana del living fue todo un reto. Empezando desde el momento en que tuvimos que elegir cuál de las tres medidas adquirir. Y compramos la más grande, “para verte mejor”, para no perdernos de nada. Quien les escribe viajo desde General Rodriguez hasta Capital Federal, 10 cuadras, dos colectivos, un tren y otro colectivo más 6 cuadras más, para ir a buscarla. Cuando me la entregaron me dijeron “¿dónde esta tu auto así la ponemos en el baúl?” Lo que me rei cuándo me dijo que me busque un marido que no me haga trabajar y yo le conteste que tengo uno que confía en mi y sabe que puedo hacer cualquier cosa si me lo propongo.

Ahora teníamos que hacer el agujero a la chapa y tapar el que era de la ventana del baño. Cuando Ale empezó a cortar la chapa, los dos coincidíamos que experimentábamos una mezcla de sensaciones, un poco de no entender qué estábamos haciendo y otro poco de emoción por lo que estábamos realizando.

Reformas al Forastero

Como fuimos experimentando y con palabras es muy largo explicarlo, filmamos el paso a paso.

Así quedó la ventana colocada.

Reformas al Foraster

¡Cuánta emoción tenemos! ¡Cada vez falta menos! Cruzamos los dedos para que  la próxima publicación contemos que ya estamos viajando por las rutas del mundo.