Ya teníamos la decisión tomada. Estuvimos varios días dando vueltas. Que si, que no. Farofa, la kombi brasilera, era nuestro hogar y queríamos seguir recorriendo Brasil con ella pero, por temas burocráticos, no podía acompañarnos de vuelta a Buenos Aires.

Porque esa era otra cuestión. “¿Cuánto tiempo nos vamos a quedar en Buenos Aires?” No teníamos respuesta. No volvimos porque “teníamos” (como en las otras dos oportunidades), sino porque queremos.

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Una de las lecciones que aprendimos viajando es a ser desapegados de las cosas materiale. Y por eso, cuando empezamos a sentir que las situaciones se estaban volviendo “complicadas”, preferimos “cortar por lo sano” o, mejor dicho, vender a Farofa, volver a Buenos Aires y ordenar un poco las ideas y deseos sobre cómo seguir (porque el seguir no está en discusión).

 

¿Se puede comprar un vehículo brasilero siendo argentino? ¿Y conducir ese vehículo en Brasil y el resto de los países? ¿Se puede entrar a Argentina con ese vehículo? Estas y otras tantas dudas más las respondimos en esta publicación: “Información útil para argentinos que viven o viajan por Brasil”

Para darnos cuenta de que estábamos en el camino correcto nos fijamos en cómo se iban dando las circunstancias.

Con Nico y su familia, que estuvieron de vacaciones en Brasil, tuvimos una presentación que no olvidaremos. Se estacionaron al lado de Farofa y nos pusimos a hablar. Son todos fanáticos de la kombi. De hecho, Nico estaba viajando en una porque quería seguir recorriendo hacia Río de Janeiro.

Les empezamos a contar nuestra historia, lo más resumida posible, y de repente escuchamos:

“Ah, nosotros seguimos por facebook a una pareja que también, viajó en un motorhome y ahora están viajando en bicicleta.”

Sin poder disimular mi risa, les pregunté si lo hacían con dos perros salchichas. Y cuando me respondieron que si, abrí la puerta de la kombi para mostrar a Pioja y Pumba que estaban durmiendo todavía.

Pasamos año nuevo juntos y luego Marce, Patri y Julián siguieron recorriendo la zona mientras Nico se quedó con nosotros unos días esperando a Catriel, un amigo también fanático de las kombis, para empezar a viajar hacia el norte.

Les cuento brevemente esto para que entiendan por qué creemos que tomamos la decisión correcta con Farofa.

Recuerda que no conseguir lo que quieres - Iman Inspirador de Por las Rutas del Mundo
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Uno de los imanes que ofrecemos a voluntad para financiar nuestro viaje.

Nico y Catriel estaban en Río de Janeiro cuando les contamos sobre la decisión de vender la kombi y volver a Buenos Aires, sin saber todavía cómo ni cuándo.

Nos dijeron que si los esperábamos dos semanas, ellos pasaban por Canasvieiras, cargábamos todo en el portaequipaje y nos volvíamos a Buenos Aires.

Bueno, ahí había un tema a resolver: la venta de la kombi.

Si encontrábamos comprador, volvíamos los cuatro juntos. Si no, Ale se quedaba hasta venderla y se volvería a dedo, muy posiblemente.

Pero teníamos quince días por delante. Podíamos aprovechar a trabajar hasta carnaval y buscar una nueva familia para Farofa.

Todo se fue dando mejor de cómo lo habíamos imaginado hasta que los chicos nos avisaron que en tres o cuatro días llegaban. Ahí, admitimos, nos comenzó a dar batalla la ansiedad. Todo producto que queríamos volvernos juntos, obvio.

Pero lo dejamos en las manos del destino (o el universo, como quieras decirle) y creemos que no nos equivocamos.

Nico y Catriel llegaron y nos dijeron que tres o cuatro días podían quedarse “haciéndonos el aguante” en Canasvieiras. Mientras tanto, jugarían al tetris buscando que entren las dos bicicletas, el “salchimóvil”, las alforjas, lo que había dentro de las alforjas, más lo que ellos tenían, todo en el portaequipaje.

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Atardecer en Florianópolis.

Miércoles por la tarde. El sol se escondía detrás de nosotros y teñía las nubes del horizonte de varios colores. El viernes por la mañana era el día límite.

Empecé a hacerme la idea de que teníamos que separarnos y cuando se lo estaba por comentar a Ale, apareció uno de los vendedores de la playa con los que siempre hablábamos.

Se acercó porque le llamó la atención que tengamos el carrito con el que trabajamos en la playa a la venta.

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Así estaba la playa el día que nos despedimos del lugar que fue nuestro hogar por más de un mes.

Cuando le contamos que nos volvíamos a Buenos Aires y que vendíamos la kombi se le cambió la cara completamente. Como si estuviéramos hablando extraño. Cosa que podía ocurrir porque estábamos comunicándonos en un “portuñol avanzado”.

Pero no, la cara de él no significaba eso sino que estaba buscando una kombi como la nuestra para comprar y poder trabajar hasta la temporada siguiente.

Ahí se nos transformó la cara a nosotros. Preguntó si lo podíamos esperar y se fue sin decir nada más.

Mientras con Ale repasábamos la charla, para ver si había algo que se pudo haber malinterpretado, volvió con su mujer y un amigo mecánico.

Al otro día, cerca de la una de la tarde, nos encontrábamos en una escribania haciendo los trámites de compra/venta de Farofa.

¡Sí! ¡Así tal cual cómo les cuento!

¡Qué increíble! ¿No?

vuelta a buenos aires - como viviamos en canasvieiras
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Foto de Nico donde se aprecia cómo vivimos esos dos meses en Canasvieiras.
La kombi naranja que está al lado de Farofa es Iubirí,
es la de Cami y Leopoldo de “Viajeros de un Mundo Utópico”

 

Volvimos al estacionamiento. Nico y Catriel nos estaban esperando con la noticia que nos íbamos en ese mismo día. ¿Para qué esperar más?

Nos quedaba por vender el carrito de bebidas. Así que, como última carta estaba ir al distribuidor donde lo habíamos comprado para ver si nos lo compraba o cambiaba por mercadería. Total, con preguntar no se perdía nada. ¿No?

Y así fue que lo vendimos al precio que queríamos más una bolsa de hielo para enfriar las bebidas que nos habían sobrado y que destinábamos para las horas de viaje que teníamos de vuelta.

¿Horas escribí? Como se nota que en ese momento no tenía ni la menor idea de lo que nos iba a suceder. Un vuelta a Buenos Aires de película para todos los gustos. Y esto es así porque la próxima parte de esta historia tiene de todo: drama, acción suspenso, comedia y hasta terror.  😯 

¡No se la pueden perder!

 

Lean la segunda parte de “Una vuelta a Bueno Aires de película (para todos los gustos).

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