En nuestra primera historia de cuatro patas compartimos lo que vivimos el mes que estuvimos en Montevideo. El calor de un hogar, la tristeza de una separación de Vir y Ale, la primera convivencia con gatos y muchas cosas más.
No es algo común ver a una pareja viajando junto a sus compañeras de cuatro patas. Lo sabemos porque todo el tiempo escuchamos frases como: “¡Hasta los perros te llevas!” “¿Viajan con dos perros? ¡No te lo puedo creer!” “¡La familia entera viaja! ¡Qué lindo!”...
Jugando al VeoVeo contamos nuestra historia: Creía que la vida era trabajar y trabajar. No había lugar para los sueños de viajar. Pero hubo un mapa que cambio nuestro rumbo. Los sueños se cumplen.