Cuando nos decidimos a cambiar la forma de viajar y pasamos del motorhome a las bicicletas, la primera meta que establecimos fue llegar a Mendoza. Es que allí fue donde más o menos dejamos en pausa el viaje anterior. Por eso estos kilómetros fueron tan importantes para nosotros.
El Bosque aereo Euca es una forma de hacer turismo aventura llevándote de copa en copa entre los eucaliptus del Valle Grande con el Río Atuel acompañando debajo y las montañas de fondo.
Siete días de pura acción y aventura que nunca olvidaremos. Todo el esfuerzo valió la pena. Por los paisajes, las personas, las experiencias vividas y todo eso que cuesta poner en palabras.
Viajando observas como va creciendo a tus pasos un gran cadena de favores. Con el tiempo también nos dimos cuenta que crece otro tipo de cadena, una que esperamos nunca se termine y que crezca día a día.
Mendoza nos recibió con viento a favor y más de 100 kilómetros sin «nada» que nos sorprendió a cada momento. ¿Qué te puede suceder en una ruta «desierta»? ¡De todo!